Banco Santander ha reciclado ya más de 680.000 tarjetas caducadas o deterioradas que está convirtiendo en mobiliario urbano, en una clara apuesta por la economía circular.
En España, Santander ahorrará en 2023 más de 22 toneladas de plástico de un solo uso y 360 toneladas de CO2 equivalente por la emisión de más de 4,5M de tarjetas de materiales sostenibles.
La entidad trabaja para que en 2025 todas sus tarjetas estén fabricadas con materiales sostenibles en todos los países en los que opera.
Tras un año en el que Banco Santander ha puesto a disposición de sus clientes en España la posibilidad de entregar sus tarjetas caducadas o deterioradas para someterlas a un proceso de reciclaje y transformación en mobiliario urbano, la entidad financiera comienza a donar sus primeros bancos urbanos este mes de junio.
Valencia, Málaga y Santander serán las primeras ciudades en recibir parte de este equipamiento tras los acuerdos de colaboración alcanzados con los ayuntamientos y también con el Gobierno de Cantabria y en los que las instituciones públicas no tendrán que abonar ningún tipo de coste por este mobiliario. Ahora, serán éstas las que definan las zonas más adecuadas o necesarias para la instalación de los bancos Santander que, en el caso del Gobierno de Cantabria cántabra, formarán parte del Camino Santo Lebaniego.



